jueves, 1 de septiembre de 2016

ANECDOTARIO DE ESCRITORES (1026): Stevenson se une a la causa de los indígenas samoanos


Así es que compraron ciento treinta hectáreas de selva en Samoa, y Fanny logró la increíble proeza del limpiar el terreno y levantar allí una gran casa. Volvió a coser cortinas y a fabricar muebles; ideó y construyó una canalización que les abastecía de agua corriente, e incluso hizo con sus propias manos una pista de tenis para sus hijos. Ese paraíso fue llamado Vailima; y Fanny, una vez que lo terminó, se volvió a derrumbar en una de sus crisis mentales. En la peor.

No fue sólo agotamiento. Para entonces Stevenson ya no la consultaba literariamente. Robert Louis había hecho suya la causa de los independentistas samoanos y empezó a publicar en The Times encendidas cartas de denuncia del imperialismo americano y británico. Esta postura era compartida por Fanny, pero ella temía, con bastante razón, que Stevenson estuviera descuidando su talento literario. Los enfrentamientos abundaban entre ellos, y R.L.S. empezó a tacharla de "campesina ignorante"; y, lo que es peor, escogió a Belle como confidente y secretaria. Fanny creyó morir de celos. Enloqueció de nuevo: no quería comer, ni siquiera quería fumar, no hablaba, no se movía. Stevenson se aterró: la amaba mucho, pese a las discusiones. La cuidó con mimo y con paciencia, y poco a poco Fanny volvió en sí.

Los últimos tiempos de su convivencia están entretejidos con la guerra indígena. Los samoanos amigos de Stevenson fueron derrotados por los ingleses y encerrados en la prisión de Apia, cerca de Vailima. Valerosamente, Robert Louis y Fanny les llevaron comida y asistencia médica. Cuando los indígenas fueron liberados, un año más tarde, construyeron, como regalo a Stevenson, una carretera a través de la selva hasta Vailima. Fue terminada en octubre de 1894 y la llamaron la Ruta de la Gratitud. Para entonces, R.L.S. tenía cuarenta y cuatro años y Fanny cincuenta y cinco. Mes y medio después, el 3 de diciembre, Stevenson se levantó temprano, como siempre, y pasó toda la mañana escribiendo. Aquel día Fanny estaba preocupada: tenía el presentimiento de que iba a suceder algo terrible. A las seis de la tarde, Stevenson se puso a hacer mayonesa para la cena junto a Fanny, bromeando para ver si le hacía olvidar sus malos presagios. De repente dio un grito y se echó las manos a la cabeza: "¡Qué dolor!", exclamó; y se desplomó sin sentido sobre el suelo. Había sufrido una hemorragia cerebral y murió en un par de horas.

Fue enterrado por sus queridos samoanos en lo alto del monte Vaea, encima de Vailima, y para llegar hasta allí los nativos tuvieron que trabajar toda la noche abriendo una trocha a machetazo limpio. Años después, en 1915, Belle y Ned enterraron también allí las cenizas de Fanny.


ROSA MONTERO, Pasiones, Aguilar, Madrid, 1999, págs. 94-96

miércoles, 31 de agosto de 2016

Una reflexión de Salvador Pániker


Menospreciar las humanidades es un suicidio total. ¿Cómo vas a suprimir las humanidades si tienes que enfrentarte a una vida donde ya no hay absolutos? Tienes que conocer los esfuerzos que ha hecho el ser humano para tenerse en pie a lo largo de la historia. ¿Cómo vas a ir por la vida sin saber qué es el materialismo, el hinduismo, el taoísmo? Tienes que tener un mapa del territorio y eso sólo te lo da la cultura de letras, para después escoger tu propio camino. No puedes privar a la gente de eso, porque entonces lo que tienes son animales amputados, que sólo tienen un poco de tecnología y para de contar.


SALVADOR PÁNIKER: «La decrepitud me asusta mucho más que la muerte», entrevista de Inés Martín Rodrigo publicada en ABC el 20 de noviembre de 2015. Toda la entrevista AQUÍ

ANECDOTARIO DE ESCRITORES (1025): Lévi-Strauss se opone a que Yourcenar sea la primera mujer en la Academia Francesa porque "no se cambian las reglas tribales"


En 1980, Marguerite Yourcenar fue la primera mujer acogida por la Academia Francesa –no sin las debidas resistencias–. Uno de los adversarios de la candidata era Claude Lévi-Strauss. “No se cambian las reglas tribales”, se dice que afirmó, digna justificación de un representante del estructuralismo. Fue su sexo, y no su nacionalidad, lo que causó dolores de cabeza a los inmortales. De madre belga y padre francés –el dandi y aventurero Michel de Crayencour–, se había convertido en 1947 en ciudadana norteamericana. Desde el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, vivía con su compañera Grace Frick en una casa rural frente a las costas de Nueva Inglaterra. El Ministerio francés de Justicia intervino para eximirla de la obligación de volver a fijar residencia en Francia como exigía su elección a la Academia Francesa.


STEFAN BOLLMANN, Las mujeres que escriben también son peligrosas, Maeva Ediciones, Madrid, 2007, traducción de Ana Košutić, pág. 122


TROYA LITERARIA (1041): Sánchez-Ostiz sobre Chesterton


LEYENDO al padre Brown: los alardes de fe católica de Chesterton acaban siendo empalagosos, cuando no plenamente estúpidos, pero muy festejados. Exhalan un tufo revenido. Esa necesidad de afirmación agresiva de la propia fe, tan propia de conversos, no invita a compartir nada, al contrario, invita a cerrar la puerta. Creencias antipáticas. Más hoy, que se han convertido en munición política, si es que alguna vez habían dejado de serlo.


MIGUEL SÁNCHEZ-OSTIZ, Vivir de buena gana, Alberdania, Irun, 2011, págs. 25 y 26

ARCADIA LITERARIA (250): Strand sobre Paz


Un poeta cuya obra me conmueve, que creo que es uno de los hombres de letras más inteligentes del siglo XX, fue Octavio Paz. Sus escritos sobre poesía, sus escritos sobre cultura indígena, sus escritos políticos, son todos absolutamente brillantes. Y fue uno de los más grandes prosistas. Libros como Los hijos del limo, El arco y la lira, son fantásticos. Pero el libro sobre México y el carácter mexicano, El laberinto de la soledad, es sencillamente el mejor libro jamás escrito sobre el carácter nacional. Es mejor que Walter Benjamin, es mejor que cualquiera.


MARK STRAND, entrevista de Ezequiel Zaidenwerg publicada en Letras Libres el 6 de enero de 2013. Toda la entrevista AQUÍ

martes, 30 de agosto de 2016

Una reflexión de Tomás Segovia


Si yo escribo un poema sobre el atardecer o sobre mi mujer desnuda, lo que me interesa no es hacer un hermoso poema, sino el atardecer o mi mujer desnuda. Si por un solo instante me interesara más mi poema que lo que en él, por pura ansia de realidad, intento expresar, me parecería haber cometido una especie de suicidio. Este suicidio es el que cometen hoy tantos artistas.

TOMÁS SEGOVIA, El tiempo en los brazos (1950-1983), Pre-Textos, Valencia, 2009, pág. 19


lunes, 29 de agosto de 2016

TROYA LITERARIA (1040): Cela sobre Hugo


Creo que la literatura debe ser verdad: tiene una apoyatura histórica. Lo que no admito es lo de Victor Hugo, que era hijo del General Hugo, General de Napoleón, Gobernador militar de Segovia durante la ocupación de los franceses, y que escribió después un poema que habla de que el acueducto de Segovia tiene tres filas de arcos, y tiene dos... no es necesario hacer pifias.


CAMILO JOSÉ CELA, entrevista de José Luis Perlado recogida en Diálogos con la cultura, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2002, págs. 248 y 249

domingo, 28 de agosto de 2016

Diecisiete aforismos de Valéry


• • • • • Injertar matemáticas en la poesía, rigor en imágenes libres. “Ideas claras” en un tronco supersticioso; un lenguaje francés en un bosque italiano.

• • • • • No desprecio a los hombres. Muy al contrario. Sino al Hombre. Esa bestia que yo no habría inventado.

• • • • • Mi carácter intelectual más permanente, el más marcado, es éste: Todo lo que me dicen – todo lo que leo, me aparece como algo que debe ser traducido.

• • • • • Mi ética puede ser enunciada fácilmente:
A. No aumentes (si puedes) la cantidad de sufrimiento.
B. Intentemos hacer algo con el hombre.

• • • • • Escribir encadena. Debes conservar tu libertad.

• • • • • Prefiero ser leído varias veces por una sola persona que una sola vez por varias.

• • • • • Lo que oscurece casi todo es el lenguaje – porque obliga a fijar y generaliza sin que lo deseemos.

• • • • • Estamos hechos para ignorar que somos libres.

• • • • • La falsificación filosófica más antigua fue llamar Verdadero a lo lógicamente correcto.

• • • • • La memoria es el porvenir del pasado.

• • • • • La conciencia, hecha para defender el ser, después lo corroe.

• • • • • Más vale ser amado que ser comprendido. Pues siempre somos mal comprendidos, y podemos ser bien amados. Si quieres una prueba, piensa en Dios. Se tiene prohibido ser comprendido, le horroriza este designio en alguien. Lo maldice, lo golpea… Pero pide que se le ame. Es una lección para todo el mundo.

• • • • • La grandeza del amor se mide por la grandeza del daño que podemos hacernos. Y el sentimiento oscuro de esta grandeza del dolor posible está presente en la sustancia del amor.

• • • • • Amar extremadamente a alguien es volverlo inagotable.

• • • • • Cualquier teoría de la relatividad podría reducirse a esto: no existen variables independientes.

• • • • • Arte – La técnica más profunda debe ser insensible, no hacerse ver más que con la reflexión – pues las buenas máquinas no hacen ruido.

• • • • • Un verdadero escritor es un hombre que no encuentra las palabras. Así que las busca. Y buscándolas, encuentra las mejores.


PAUL VALÉRY, Cuadernos (1894-1945), Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores, Barcelona, 2007, traducción de Maryse Privat, Fátima Sainz y Andrés Sánchez Robayna, 552 págs.

viernes, 26 de agosto de 2016

Poemas y bolígrafos


Poetas hay con bolígrafo de escribir poemas y poetas con bolígrafo de escribir bolígrafos. ¡Cuántas veces el pobre poeta pensó que le venía inminente el poema y al dar a luz, ¡ay! solo le vino un bolígrafo! Los estudiosos del caso no se ponen de acuerdo: algunos han relacionado esta división atendiendo a los niveles de hemoglobina, el tamaño del lóbulo de la oreja izquierda o el consumo de cerveza, pero la opinión que ha adquirido mayor predicamento ha sido la de la señora Realidad, principal discípula del maestro Perogrullo, que relaciona las dos banderías con la edad: “A los 20 años el poeta escribe poemas; a los 35 empieza a alternar poemas con bolígrafos, y a partir de los 50 ya solo escribe bolígrafos”.


SOBRE EL COMPROMISO (XXVI): Federico García Lorca


Ningún hombre verdadero cree ya en esta zarandaja del arte puro, arte por el arte mismo. En este momento dramático del mundo, el artista debe llorar y reír con su pueblo. Hay que dejar el ramo de azucenas y meterse en el fango hasta la cintura para ayudar a los que buscan las azucenas.


FEDERICO GARCÍA LORCA, declaraciones a El Sol, 10 de julio de 1936, recogido por Ian Gibson en Lorca-Dalí. El amor que no pudo ser, Plaza & Janés, Barcelona, 1999, pág. 268

jueves, 25 de agosto de 2016

ARCADIA LITERARIA (249): Lobo Antunes sobre Unamuno


Hace un par de años, en la Feria del Libro de Madrid, se me acercó un hombre para que le firmase un libro. Cuando le pregunté su nombre me dijo: “Miguel de Unamuno”. Quedé asombrado, claro. Era su nieto. Unamuno es el mejor ejemplo de dimensión ética de la literatura. No sólo en sus libros, también en su vida. Su discurso en Salamanca ante Millán Astray es todo ejemplo. De vez en cuando, Dios hace hombres a su medida.


ANTÓNIO LOBO ANTUNES: "En literatura me gusta sentir la sangre", entrevista de Martín López-Vega, El Cultural de El Mundo, 7 de noviembre de 2001. Toda la entrevista AQUÍ

SOBRE EL COMPROMISO (XXV): Julio Cortázar (II)


Yo tengo una gran latitud de enfoque en el plano de trabajo de los escritores. Yo creo que puede haber escritores puros, que no introduzcan ningún mensaje político en lo que hacen. Creo que eso es posible, y que su obra puede ser revolucionaria si es una obra creadora, que renueva, una obra bella. Lo único que exijo en esos casos es que la persona que hace literatura pura, muestre con su conducta personal que no es un escapista. Que si él no pone política en lo que hace, es solamente porque —por ejemplo— su vocación es escribir un soneto en donde la política no entre. Pero él tiene que demostrar con su conducta, con su responsabilidad personal, que tiene derecho a escribir esos sonetos. Mira, yo me divierto mucho en escribir literatura pura... El año que viene sacaré un libro, que estoy terminando, donde hay uno o dos cuentos con contenido político, los demás son cuentos fantásticos. Y creo que tengo derecho a escribirlos, porque mis lectores saben quién soy. Entonces, ¿por qué me voy a sentir obligado a poner la política en cada cosa que escriba? Mi literatura, entonces, sería muy mala, soy muy consciente de esto. No todo hombre ha nacido para la acción, no todo hombre tiene a veces, ¿cómo decirte?, las aptitudes físicas para jugarse en un plano de acción. No todo hombre ha nacido para ser soldado de una revolución. Puede ser un hombre de una vida interior, de una timidez de carácter, que lo lleva a escribir exclusivamente una obra que canta a la revolución. Pero yo no creo que se le pueda exigir una militancia práctica a todo el mundo.


JULIO CORTÁZAR: "Debemos luchar contra el chovinismo", entrevista de Viviana Marcela Iriart publicada en la revista Semana en 1979 y recogida en Letralia Nº 238, 23 de agosto de 2010. Toda la entrevista AQUÍ

miércoles, 24 de agosto de 2016


TROYA LITERARIA (1039): Gordimer sobre "Desgracia", de Coetzee


Coetzee ha escrito algunos libros excelentes, sobre todo los primeros, pero no me gustó nada Desgracia. Creo que es un libro muy reaccionario. Y lamento que no sólo se haya marchado de Sudáfrica sino que haya adquirido la nacionalidad australiana. Es muy triste cuando aquí ha habido tantos escritores que no han tenido más remedio que marcharse.


NADINE GORDIMER: “Mi escritura nunca fue un grito contra el racismo. Eso lo hice con mis acciones”, entrevista de Juan Sardá publicada en Semanario Universidad el 16 de julio de 2014. Toda la entrevista AQUÍ

lunes, 22 de agosto de 2016

ANECDOTARIO DE ESCRITORES (1024): Lobo Antunes da 180 en un test de inteligencia


Cuando me hicieron un test de inteligencia en la facultad, logré el máximo: 180. Lo mismo que Einstein. Yo pensaba que era una broma, porque era tan fácil… Para mí resultaban evidentes las respuestas… Me admiraba, me espantaba, me sorprendía que para los otros chicos no fueran evidentes. Eso me sucede aún. No entiendo por qué la gente no ve las cosas, a mí me parecen muy fáciles.


ANTÓNIO LOBO ANTUNES, recogido por María Luisa Blanco en Conversaciones con António Lobo Antunes, Siruela, Madrid, 2001, pág. 158

ARCADIA LITERARIA (248): Le Clézio sobre Arguedas


La obra de Arguedas me atrajo muchísimo. Descubrir su obra fue un choque enorme, porque existía el concepto de la cultura costumbrista en México, que viene de España, pero Arguedas lo transformó totalmente porque expresó una comunión con su propia historia, la historia peruana, de tal manera que los lectores ajenos podían participar en su búsqueda, en su entusiasmo. Así, Arguedas fue el vínculo que me ató a la cultura peruana. Fue uno de los pocos autores, quizás con la excepción de Faulkner, que consideró la naturaleza no como un lujo, sino como parte esencial de la vida. El hombre es parte de la naturaleza y no lo contrario. En su obra, la sierra y los ríos profundos son actores de sus historias, elementos muy importantes, por eso me cayeron muy bien sus obras. El ser humano tiene que tratar de hacer eco del mundo entero, donde todos sus elementos sean capitales. Arguedas revaloró la naturaleza del mundo indígena.


JEAN-MARIE GUSTAVE LE CLÉZIO: “La obra de José María Arguedas fue la que me ató a la cultura peruana”, El Correo de Perú, 15 de julio de 2016. Toda la noticia AQUÍ